Generación Renovada Renovando tus mañanas / Dios no deja solos a sus hijos / En Job 36:5-7, Eliú nos recuerda que Dios es poderoso, pero también justo y misericordioso. Su grandeza no lo hace indiferente al sufrimiento humano: Él no desprecia a nadie, sostiene al justo y presta atención a quienes viven con rectitud. Como señalan los comentaristas bíblicos Matthew Henry y John Gill, la justicia divina no siempre se manifiesta de inmediato, pero nunca pierde de vista a quienes confían en Él.
Reflexión: Aunque parezca que Dios guarda silencio ante nuestras dificultades, su mirada permanece sobre nosotros. Su justicia y su amor son mayores que nuestras circunstancias. No perdamos la fe: Dios no olvida a sus hijos.

