Santo Domingo Este.– Con el propósito de fortalecer la organización pastoral y profundizar en la misión del servicio litúrgico, la Zona Pastoral San Isidro celebró este sábado 18 de julio el Primer Encuentro Zonal de Coordinadores de Liturgia, realizado en la Parroquia Nuestra Señora de Fátima, con el acompañamiento de la directiva de la Comisión Diocesana de Liturgia de la Diócesis Stella Maris.
La jornada reunió a coordinadores parroquiales en un espacio de formación, reflexión y planificación, centrado en el tema «Custodios del misterio y su vivencia», que invitó a los participantes a profundizar en el significado de su servicio como responsables de velar por la dignidad, la belleza y la solemnidad de las celebraciones litúrgicas.
Durante el encuentro se destacó que el ministerio litúrgico trasciende la organización de las celebraciones, al convertirse en una misión de acompañamiento a las comunidades para que cada acción litúrgica sea un auténtico encuentro con Cristo.
Como parte de los trabajos, y respondiendo a la necesidad de fortalecer la coordinación entre las parroquias de la zona, fue conformada una directiva provisional, cuya principal responsabilidad será consolidar las estructuras parroquiales de liturgia, promover una comunicación más efectiva entre las comunidades y coordinar una planificación pastoral conjunta que permita un mayor crecimiento del servicio litúrgico en toda la Zona San Isidro.

Los organizadores señalaron que, aunque en esta primera convocatoria no fue posible contar con representantes de todas las parroquias de la zona, la creación de este equipo constituye un paso importante para seguir construyendo una pastoral litúrgica más integrada. La directiva provisional trabajará para incorporar a las comunidades que no pudieron participar, promoviendo un servicio basado en la fe, la unidad y el amor.
La Comisión Diocesana de Liturgia reafirmó que esta iniciativa forma parte del compromiso de la Diócesis Stella Maris de acompañar de manera permanente la formación de los agentes de pastoral, fortaleciendo la vida litúrgica de las parroquias y favoreciendo una mayor comunión eclesial al servicio del pueblo de Dios.

