Por Esmirna Gómez.-
La noche del Viernes de Dolores encontró a decenas de fieles reunidos en la Parroquia San Vicente de Paúl, donde se llevó a cabo una significativa celebración Eucarística dedicada a la Virgen María en su advocación de la Dolorosa.
La Eucaristía fue presidida por el Padre Rolex Jean, CM, quien acompañó a la comunidad en esta importante fecha del calendario litúrgico, invitando a la reflexonar sobre el dolor de María y su firmeza ante el sufrimiento.
Durante la celebración, se recordó el simbolismo de las siete espadas que atraviesan el corazón de la Virgen de los Dolores, representación de los momentos más difíciles que vivió como madre de Jesús.

Estos episodios, conocidos como los Siete Dolores de María :
* La profecía de Simeón, que anunciaba el dolor que marcaría su vida.
* La huida a Egipto, obligada por la persecución del rey Herodes.
* La pérdida del Niño Jesús en el Templo durante tres días.
* El encuentro con Jesús cargando la cruz camino al Calvario.
* La crucifixión y agonía de Cristo, presenciada por su madre.
* El descendimiento, cuando recibe el cuerpo sin vida de su hijo.
* Y el entierro de Jesús, momento que deja a María en profunda soledad.
La conmemoración permitió a los presentes conectar con el sentido del sacrificio y la entrega, en una noche que reafirmó la tradición y la espiritualidad de la comunidad parroquial, marcando así el inicio de un camino de reflexión hacia la Semana Santa.

