Por Esmirna Gómez.-
Santo Domingo Este.— La Parroquia San Vicente de Paúl, en Los Mina, continuó la celebración de sus fiestas patronal, con el 8vo día del novenario, en una Eucaristía presidida por monseñor Benito Ángeles y concelebrada por el padre Jocelyn Antoine, CM, párroco de la comunidad, junto al diácono Michelson Jean-Giles, CM.
La celebración reunió a los fieles en torno al altar para honrar a San Vicente de Paúl, cuyo testimonio de servicio y entrega a los más necesitados continúa siendo una referencia para la vida cristiana.
Durante su homilía, monseñor Benito Ángeles centró su reflexión en una de las preguntas fundamentales que Jesús dirige a sus discípulos y que, según explicó, también interpela hoy a cada creyente: “¿Quién es Jesús para mí?”
El Obispo invitó a los presentes a no responder esta pregunta solamente con palabras, sino con la manera de vivir la fe y de relacionarse con los demás.

“¿Quién es Cristo para ti y para mí? ¿Es verdaderamente mi Salvador, mi redentor, mi Señor, aquel por el cual yo hago un acto de fe para vivir una vida comprometida con el Evangelio, con la Iglesia, con el amor a los hermanos?”, expresó.
A partir de esta reflexión, monseñor Ángeles vinculó el mensaje del Evangelio con el carisma de San Vicente de Paúl, señalando que Jesús puede ser encontrado en el rostro de quienes sufren y necesitan ayuda.
“Jesús está en el rostro de cada pobre, de cada persona necesitada de amor, necesitada de alimento, necesitada de vestido, necesitada de un aliento tuyo y mío”, afirmó durante la homilía.
El también reflexionó sobre el sentido del tiempo y recordó, a partir del libro del Eclesiastés, que cada persona recibe de Dios un tiempo determinado para vivir en esta tierra, por lo que llamó a aprovecharlo para crecer en la fe y caminar hacia la salvación.
En ese contexto, habló de los distintos momentos que atraviesa la existencia humana: tiempo de nacer, de morir, de llorar ,de reír, de buscar , de perder, de abrazar, de desprenderse, de hablar ,de callar, así como de guerra y de paz.
Sobre el desprendimiento, destacó que el apego excesivo a los bienes materiales puede convertirse en un obstáculo para alcanzar la libertad interior necesaria para vivir una relación plena con Dios.
También dedicó una reflexión especial a quienes lloran por sus hijos, recordando el ejemplo de Santa Mónica, su perseverancia en la oración por la conversión de su hijo Agustín. Aseguró que las lágrimas ofrecidas desde el amor y la fe no son inútiles.
Al abordar la realidad de las guerras que afectan al mundo, monseñor Ángeles exhortó a fortalecer la oración por la paz , recordó que también existe una batalla interior que necesita ser sanada mediante el perdón, el amor y una conciencia reconciliada con Dios.

La celebración concluyó con un llamado a mantener viva la fe y a reconocer a Cristo como centro de la existencia cristiana.
“Tú eres nuestro Señor, Tú eres nuestro Salvador, nuestra guía, eres nuestra inteligencia, eres nuestra sabiduría”, proclamó monseñor Ángeles, invitando a los fieles a pedir discernimiento para distinguir el bien del mal y vivir con mayor plenitud el Evangelio.
En el marco de las fiestas patronales, la comunidad de San Vicente de Paúl continúa así su camino de preparación, mirando el ejemplo de su santo patrono y renovando el compromiso de servir a quienes más necesitan amor, consuelo y esperanza.

