Por Esmirna Gómez.-
La solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús fue celebrada este viernes en la Parroquia Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa con una Eucaristía especial durante la cual nueve hermanas realizaron su consagración al Sagrado Corazón de Jesús, en una ceremonia que congregó a familiares, amigos y miembros de la comunidad parroquial.
La celebración estuvo presidida por el Padre Pelagio Taveras, CM, quien centró su homilía en el amor como la esencia de la vida cristiana, y el mensaje principal que encierra la devoción al Sagrado Corazón de Jesús.
«Quisiera que esta fiesta fuese celebrada en un domingo para que toda la gente pudiera participar y celebrar el Corazón de Jesús, y festejar el amor de Dios», expresó el sacerdote al inicio de su reflexión, destacando que no existe nada más grande que el amor.
Durante su mensaje recordó las palabras de la Primera Carta de San Juan, señalando que las tres grandes realidades de la vida son la fe, la esperanza y el amor, pero que la mayor de todas es el amor. «¿Qué sería de nosotros sin amor?», preguntó a los fieles, invitándolos a reflexionar sobre la presencia de Dios en las distintas manifestaciones del amor humano.
El sacerdote explicó que existen diferentes formas de amar: el amor filial, que une a la familia; el amor entre las parejas, basado en la entrega mutua; y el amor de amistad, que describió como uno de los más puros y desinteresados. Asimismo, resaltó el papel fundamental de la familia en la formación de las personas, valoró especialmente la entrega de los abuelos en la crianza y acompañamiento de sus nietos.
Al referirse al Evangelio, recordó las palabras de Jesús: «Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos», subrayando que el verdadero amor no busca poseer ni controlar, sino entregarse y respetar la dignidad del otro.

También llamó a rechazar toda forma de violencia, especialmente en las relaciones de pareja, señalando que el amor auténtico nunca maltrata ni hace daño. «Al que se ama no se le hace daño de ninguna manera», afirmó, exhortando a los presentes a construir relaciones basadas en el respeto, la libertad y la comprensión.
En el marco de esta celebración fueron consagradas al Corazón de Jesús, Juana Rodríguez, María de los Santos, Guillermina Vásquez, Nancy Esquea, Emelinda Báez, Lizarda María Liz, Socorro Biel, Lupe Liz Ramírez y Cristina Yajaira Pérez, quienes renovaron públicamente su compromiso de vivir bajo la protección y el ejemplo de la hermandad.
Antes de concluir, el padre Pelagio Taveras invitó a las comunidad a vivir el mandamiento del amor en la vida cotidiana. «Si usted tiene su pareja, ámela; si tiene sus hijos, ámelos; si tiene a sus padres, ámelos; si tiene a sus vecinos, respételos. Lo más importante de todo es el amor», expresó.
Al terminar la ceremonia las nuevas Consagradas recibieron las felicitaciones de sus compañeras y cantaron el himno al corazón de Jesús culminando con la oración de toda la asamblea, al Sagrado Corazón de Jesús fortalecer la fe, la entrega de quienes decidieron dar este importante paso en su vida espiritual y la bendición final del sacerdote.

