Por Esmirna Gómez.-
Santo Domingo Este.-La Parroquia San Juan de Ávila celebró una de las actividades principales de sus fiestas patronales con una Eucaristía presidida por el obispo de la Diócesis Stella Maris, Manuel Antonio Ruiz, durante la cual 49 niños, jóvenes y adultos recibieron el sacramento de la Confirmación.
En la celebración participaron además el párroco Roberto Solano, el vicario general Alejandro Valera, el canciller Cesáreo Núñez , P. Juan Pablo Araujo y los Diáconos Enmanuel Marte, Gregorio Romero junto ministros, servidores del altar, familiares, catequistas y miembros de la comunidad parroquial.
Durante su homilía, monseñor Ruiz destacó el papel del Espíritu Santo como protagonista de la historia de la salvación , explicó a los confirmandos que el sacramento recibido representa un compromiso de vida cristiana y de testimonio permanente.

“El Espíritu Santo ha sido el protagonista desde el inicio de la salvación, sigue guiando hoy a la Iglesia. Ustedes reciben ahora esa gracia para dar testimonio de Cristo donde quiera que estén”, expresó el obispo ante decenas de familiares y feligreses reunidos en el templo.
El obispo también se dirigió a padres, padrinos, tutores recordándoles la responsabilidad de acompañar espiritualmente a sus hijos y no descuidar la formación dentro del hogar.
Utilizando ejemplos cotidianos, motivó a los confirmados a aprovechar las redes sociales para compartir mensajes positivos, acercar a otros jóvenes a la Iglesia.
“Así como pasan horas en WhatsApp, Instagram o en TikTok, aprovechen esos espacios para hablar de Cristo”, expresó el prelado.
La ceremonia incluyó además la bendición y dedicación del nuevo altar del templo, mediante el rito de aspersión con agua bendita, la unción con Santo Crisma, la incensación, el encendido de las velas, símbolos de consagración y de la presencia de la luz de Cristo.

Con esta celebración, la comunidad de San Juan de Ávila continuó fortaleciendo sus fiestas patronales, en una jornada marcada por la fe, el compromiso cristiano, la integración de nuevas generaciones a la vida activa de la Iglesia.

