Por: Esmirna Gómez.-
Santo Domingo Este.– En un ambiente marcado por la alegría, la oración y la acción de gracias, la Iglesia Nuestra Señora del Rosario celebró la Ordenación Presbiteral del Fr. Pierre Wisler Beaugé, OFM, quien recibió el sacramento del Orden Sacerdotal de manos de Mons. Manuel Antonio Ruiz de la Rosa, obispo de la Diócesis Stella Maris.
La celebración reunió a la comunidad franciscana, familiares, amigos, sacerdotes y fieles que acompañaron este momento significativo en la vida del nuevo presbítero, quien inicia una nueva etapa de servicio y entrega al pueblo de Dios.
Mons. Manuel Antonio Ruiz estuvo acompañado por el vicario general de la Diócesis Stella Maris, Padre Alejandro Valera, Fray Edgardo Pérez Tejeira, OFM, ministro provincial de los Frailes Menores Capuchinos, junto a otros miembros de la familia franciscana y del clero.

Durante la ceremonia, la Iglesia realizó los signos propios del sacramento del Orden Sacerdotal, entre ellos la imposición de manos y la oración consagratoria, mediante los cuales el nuevo sacerdote fue incorporado al ministerio presbiteral para anunciar el Evangelio, celebrar los sacramentos y acompañar espiritualmente a las comunidades que le sean confiadas.
En su homilía, Mons. Manuel Antonio Ruiz destacó que la vocación sacerdotal de Fr. Pierre es una llamada que Dios ha ido formando desde lo profundo de su historia personal, haciendo referencia al profeta Jeremías, quien fue elegido y consagrado por el Señor desde antes de su nacimiento.
“Desde el vientre, el Señor se ha fijado en ti, te eligió y te consagra como suyo para una misión enorme”, expresó el obispo, al señalar que la Palabra de Dios ilumina el camino que hoy inicia el nuevo sacerdote.
El pastor diocesano recordó que el centro del ministerio sacerdotal está fundamentado en el mandamiento del amor: “Que se amen los unos a los otros como yo les he amado”, invitando a Fr. Pierre a hacer visible con su vida que la esencia del Evangelio es amar a Dios y al hermano.
Mons. Ruiz también reflexionó sobre las limitaciones y temores que pueden surgir en el camino vocacional, recordando cómo el profeta Jeremías expresó sus dificultades ante el llamado de Dios. Sin embargo, destacó que el Señor siempre acompaña y suple aquello que falta cuando una persona se entrega con generosidad a su misión.
“El Señor te pide que pongas todo lo que tienes, y Él pondrá lo que falta para que seas fiel”, afirmó durante su mensaje, al exhortarlo a confiar plenamente en la gracia divina.

Al referirse a la espiritualidad franciscana, el obispo presentó a San Francisco de Asís como un modelo de entrega y fidelidad, un hombre que, pese a sus limitaciones y dificultades, supo abandonarse en las manos de Dios.
Asimismo, invitó al nuevo presbítero a construir su sacerdocio sobre la roca firme que es Jesucristo, permaneciendo constante ante las pruebas y confiando siempre en la presencia del Señor.
“Tu sacerdocio tiene que estar cimentado sobre la roca que es Jesucristo”, señaló Mons. Manuel Antonio Ruiz, al pedir a la comunidad que continúe acompañando con sus oraciones a Fr. Pierre en esta nueva misión.
El obispo recordó que el camino sacerdotal es una historia que apenas comienza y que, aunque el futuro es incierto, la confianza en Dios debe ser la fuerza que sostenga cada paso.
“No tengas miedo, porque el Señor está a tu lado. Dios es tu fortaleza”, manifestó, animándolo a permanecer unido a Cristo, quien es la fuerza y guía de todo ministerio.

Finalmente, Mons. Ruiz pidió a todos los presentes intensificar la oración por el nuevo sacerdote, para que la gracia recibida en esta ordenación pueda iluminar las comunidades donde ejercerá su servicio pastoral y que, siguiendo el ejemplo de San Francisco de Asís, pueda vivir una entrega total al Señor.
Con esta ordenación, la Iglesia y la comunidad franciscana celebran el nacimiento de un nuevo ministro de Dios, llamado a llevar esperanza, amor y el mensaje del Evangelio a quienes encuentre en su camino pastoral.

