Padre Manuel Antonio García Salcedo. PhD y Postdoctorado en Teología Católica.
Arquidiócesis de Santo Domingo
II TESALONICENSES: De lenguaje y género literario apocalíptico, son necesarias las herramientas metodológicas aprobadas por el Magisterio de la Iglesia para comprender esta presentación de la situación de la Fe Cristiana de los años 80 DC.
Epístola breve dividida en 3 capítulos. Con imágenes para describir las realidades últimas llama la atención de quienes participan en de la Comunidad ante una realidad histórica difícil de sobrellevar.
(1) Inicia con una doble invocación a Dios, nuestro Padre, y a Cristo Jesús. En el versículo 2 se pide la gracia y paz e inmediatamente en el versículo 3 refiere a la Eucaristía: Debemos dar gracias a Dios en todo tiempo por ustedes hermanos. Hay persecuciones por la causa del Señor, y los sufrimientos son la oración de la ofrenda de sí mismos para encontrar el sentido celebrativo de la manifestación gloriosa del Señor Jesucristo en medio de tanta penuria, de tantas dificultades, tantas calamidades. La Eucaristía da sentido a todo, porque el Señor viene con un veredicto contundente y definitivo en el día de gloria para los Santos, los bautizados. Los escogidos o hermanos han de estar rebosantes de las virtudes teologales de la caridad, la fe y la esperanza.
(2) Invitación a la perseverancia.
(3) La lucha contra el maligno tiene una regla, versículo 10: si alguno no quiere trabajar que no coma (no comulgue) … oímos que hay entre ustedes algunos que viven sin ninguna disciplina y no hacen nada muy ocupados, en meterse todo. A esos les mandamos y les rogamos por Cristo Jesucristo Señor que trabajen tranquilos para ganarse la vida.
En el último versículo se bendice deseando: ¡la Gracia de Cristo Jesús, nuestro Señor esté con todos ustedes!

