Por Marisol Mateo.-
Ramón De La Rosa: la raíz firme de una conciencia que no se vende
En tiempos donde el ruido del “progreso” intenta ahogar la verdad, Ramón De La Rosa se levanta como una voz que no se negocia ”Presidente de la Fundación Valle Verde”, ha hecho de la defensa del medio ambiente no solo una causa, sino un compromiso de vida.
El río que lo vio nacer en Jínova no es solo un recuerdo… es una herencia viva que honra con acciones. Porque no basta con hablar, hay que sembrar. Y Ramón ha plantado más de 20 mil árboles, como quien escribe esperanza en la piel de la tierra.
Su lucha no es por aplausos. Es por conciencia. Porque entiende que cuando se destruye un ecosistema, no solo muere la naturaleza… también se apaga el futuro de un pueblo.
En un mundo donde muchos justifican el daño en nombre del dinero, él elige incomodar. Elige decir que no. Elige recordar que el verdadero desarrollo no arranca raíces… las fortalece.
Ramón De La Rosa no solo protege el medio ambiente.
Protege la vida, la memoria y el derecho de las próximas generaciones a respirar dignidad.
Y eso… no se negocia.

