/ Habla a tiempo / Eclesiastés 10:11, compara al encantador de serpientes que llega tarde: si la serpiente muerde antes de ser dominada, ya no hay provecho en su habilidad.
Los comentaristas coinciden en que es una imagen de la sabiduría aplicada a tiempo. No basta tener dones, conocimiento o buenas palabras; si se usan tarde, pierden su efecto. Matthew Henry subraya que la prudencia debe ejercerse en el momento oportuno, y Keil & Delitzsch destacan que la demora convierte la habilidad en algo inútil.
Dios nos llama no solo a ser sabios, sino a actuar con prontitud y discernimiento. La obediencia tardía muchas veces equivale a desobediencia. Hoy es el tiempo de hablar con gracia, corregir con amor y hacer el bien antes de que la oportunidad pase.

