Santo Domingo Este. La Fundación Comunitaria Educativa Ayudando Mi Barrio Los Mina (FUNCOEAYUBA) rindió un emotivo homenaje póstumo a Ernesto García, reconocido por generaciones como un símbolo de valentía, solidaridad y compromiso social, al conmemorarse 45 años de la acción heroica que le costó la vida mientras intentaba evitar una tragedia provocada por un tanque de gas en llamas.
La ceremonia se llevó a cabo en las instalaciones de la fundación, ubicadas en la calle Martha Cruz del sector Katanga, donde familiares, amigos, vecinos y comunitarios se reunieron para honrar la memoria de quien dedicó gran parte de su vida al servicio de los demás.
La presidenta de la fundación, Dra Lidia Salas, destacó que este homenaje busca mantener viva la memoria de un hombre cuya vida estuvo marcada por el amor al prójimo y el compromiso con su comunidad.
«Ernesto García representa los valores que nuestra sociedad necesita preservar. Su ejemplo de solidaridad, valentía y entrega desinteresada continúa inspirando a las nuevas generaciones. Hoy honramos no solo su memoria, sino también el legado humano que dejó sembrado en su comunidad», expresó.
De igual manera, la vicepresidenta de FUNCOEAYUBA, Carmen García, señaló que el reconocimiento constituye un acto de gratitud hacia una persona que dedicó su vida a servir a quienes más lo necesitaban.
«Recordar a Ernesto García es recordar el compromiso con los demás, la defensa de los más vulnerables y la capacidad de actuar con valentía en los momentos más difíciles. Su historia merece ser conocida y transmitida a las futuras generaciones», manifestó.
Uno de los testimonios más conmovedores fue ofrecido por su primo, Marino Soto García, quien recordó que Ernesto no se convirtió en héroe únicamente por el sacrificio que realizó el día del accidente, sino por una trayectoria de servicio construida a lo largo de toda su vida.
Explicó que García fue instructor de lucha olímpica y mentor de numerosos niños y jóvenes del sector, quienes encontraban en él un ejemplo de disciplina, respeto y superación personal.
«Antes de aquel día ya era un héroe. Dedicó gran parte de su vida a orientar a niños y jóvenes, enseñándoles disciplina y valores. Era un ejemplo de dignidad, respeto y servicio para toda la comunidad», afirmó.
Soto recordó además que Ernesto era conocido por defender a personas vulnerables y por intervenir en situaciones de violencia contra mujeres, ganándose el respeto y el cariño de quienes convivían con él.
La acción que marcó para siempre su historia ocurrió cuando decidió enfrentar un incendio provocado por un tanque de gas en llamas dentro de una vivienda. Sin medir el peligro, ingresó al lugar para intentar evitar una explosión que pudo haber causado una tragedia aún mayor. Las graves quemaduras sufridas durante el rescate le provocaron la muerte nueve días después.
Los asistentes coincidieron en que su intervención evitó consecuencias devastadoras para numerosas familias del sector.
Por su parte, el exboxeador conocido como «El Rayo», amigo y compañero de Ernesto García, recordó con emoción los años compartidos junto a quien consideraba un hermano.
Relató que el mismo día del accidente, Ernesto había dedicado parte de su tiempo a construir gratuitamente el pequeño ataúd de una niña fallecida en el barrio, demostrando una vez más su espíritu solidario.
«Era una persona valiente, servicial y generosa como pocas. Siempre pensaba primero en los demás. Qué falta hacen personas como Ernesto García», expresó visiblemente emocionado.
Asimismo, Santiago Martínez García, hermano del homenajeado, agradeció que, después de más de cuatro décadas, la comunidad continúe recordando y valorando la historia de Ernesto.
«Nos llena de orgullo saber que su ejemplo sigue vivo y que las personas no han dejado morir su memoria. Su historia continúa siendo recordada con el mismo respeto y admiración que el primer día», señaló.
Durante la actividad también estuvieron presentes personas que resultaron afectadas por el incidente ocurrido hace 45 años, quienes agradecieron el acto de valentía que evitó consecuencias mucho más graves para la comunidad.
Al concluir la ceremonia, FUNCOEAYUBA reafirmó su compromiso de reconocer a ciudadanos ejemplares que han dejado una huella positiva en la sociedad y destacó que el legado de Ernesto García continúa inspirando acciones de servicio, solidaridad y compromiso socia en el sector.
A 45 años de su partida, la figura de Ernesto García permanece viva en la memoria colectiva de su comunidad, como un ejemplo de coraje, entrega y amor al prójimo que trasciende generaciones.

