Santo Domingo Este. — Un total de 114 Ministros Extraordinarios de la Comunión participaron este sábado en el Taller de Formación Litúrgica de la Zona Pastoral Oriental Sur de la Diócesis Stella Maris, un espacio dedicado a fortalecer los conocimientos , preparación de quienes tienen la misión de llevar la Sagrada Comunión a las comunidades y a los enfermos.
La jornada formativa se desarrolló en el salón San Agustín, de la Parroquia Santa María Reina, en el sector Los Trinitarios I, Santo Domingo Este, desde las 9:00 de la mañana hasta la 1:00 de la tarde, con la participación de representantes de todas las parroquias que integran esta zona pastoral.
Durante el encuentro, los ministros profundizaron en el contenido del “Subsidio Litúrgico para la Sagrada Comunión, el Culto fuera de la Misa”, documento que ofrece orientaciones para la celebración, distribución de la Sagrada Comunión fuera de la Eucaristía, así como para el acompañamiento espiritual de los enfermos y de aquellas comunidades que no cuentan regularmente con la celebración de la Misa.

La capacitación estuvo a cargo del equipo de formación litúrgica de la Diócesis Stella Maris, que abordó aspectos teológicos, prácticos, relacionados con el servicio de los Ministros Extraordinarios de la Comunión, procurando fortalecer su preparación, ayudarles a ejercer esta responsabilidad con mayor conocimiento, respeto y sentido eclesial.
El encuentro también sirvió como espacio de fraternidad, reflexión sobre la importancia de este ministerio dentro de la vida pastoral de las parroquias, especialmente en el acompañamiento a personas enfermas y en la atención de comunidades que requieren la presencia de la Iglesia.
“La liturgia nos une, nos forma y nos impulsa a servir mejor. Este encuentro nos deja renovados en nuestra misión de llevar la Sagrada Comunión con devoción, orden y profundo respeto a cada rincón de nuestras comunidades”, se destacó durante la jornada.
Con este tipo de iniciativas, la Diócesis Stella Maris continúa fortaleciendo la formación de sus agentes pastorales y promoviendo una participación más consciente en la vida litúrgica, bajo el lema: “Formando servidores para una liturgia viva en la comunidad”.

