New York. — Con una enseñanza cargada de profundidad espiritual y ejemplos que tocaron lo cotidiano, la evangelista Nelly Tavarez en su programa Devocionales con Nelly Tavares, exhortó a la audiencia a examinar la fuente de su vida interior, recordando que cuando el origen se contamina, todo lo que fluye desde allí resulta afectado.
Durante su mensaje, Tavarez compartió una vivencia de juventud relatada por el pastor Wayne Cordeiro, quien evocó un campamento de verano austero, sin comodidades modernas, donde el agua provenía de un arroyo cuya fuente era desconocida. Todo parecía normal hasta que un guardabosques advirtió que el agua no debía beberse debido a un alto nivel de bacterias. Más tarde se descubrió la causa: un ciervo muerto se descomponía en la cabecera del río.
“La enseñanza fue clara —expresó Tavarez—: no importa cuánto filtres el agua o intentes disimular el problema, si la fuente está contaminada, todo lo demás se afecta. La única solución es limpiar el origen”.
La Biblia que nos examina
A partir de esta ilustración, la evangelista enfatizó el valor de las devociones diarias, afirmando que su meta no es solo estudiar la Biblia, sino permitir que la Palabra examine el corazón.
En ese contexto citó Salmos 139:23–24, donde David clama:
“Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce mis pensamientos; y ve si hay en mí camino de perversidad, y guíame en el camino eterno”.
Según Tavares, David invitaba a Dios a revisar sus motivos más profundos, reconociendo que lo que agota el alma termina filtrándose en la vida diaria.
Renovación que nada puede igualar
La evangelista afirmó que ninguna experiencia humana —vacaciones lujosas, espectáculos, deportes o conferencias— puede compararse con la renovación que produce Dios en el espíritu. “Él renueva lo más profundo del ser”, proclamó, recordando que solo el Espíritu de Dios limpia y refresca verdaderamente.
Ese proceso de renovación diaria, explicó, permite ordenar prioridades, cuidar la familia y vivir con propósito. “Dios sabía que necesitábamos nuevos comienzos”, afirmó, señalando que por eso dividió la vida en años, estaciones, meses, días y hasta minutos: oportunidades constantes para volver a empezar.
Cada mañana: una nueva oportunidad
Tavarez apoyó esta verdad bíblica citando Lamentaciones 3:22–23:
“Por la misericordia del Señor no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias; nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad”.
“Cada mañana —dijo— tiene dos manijas: la de la ansiedad o la de la fe. Nosotros elegimos cuál tomar”.
Asimismo recordó Salmos 30:5, donde se afirma que “por la noche durará el lloro, y a la mañana vendrá la alegría”, subrayando que el descanso dado por Dios trae una perspectiva renovada y un nuevo comienzo.
El ‘mulligan’ de Dios
Con una anécdota tomada del golf, Nelly Tavares explicó el concepto del “mulligan” —término correcto en inglés que significa una segunda oportunidad sin penalidad— para ilustrar la gracia divina. “Dios no minimiza el pecado, pero nos ofrece perdón y nos dice: ‘comencemos de nuevo’”, afirmó, advirtiendo que muchas veces las personas rechazan esa oportunidad por culpa o auto-castigo.
Luchar por la familia: el primer ministerio
Uno de los momentos más contundentes del mensaje fue su llamado a defender la familia como base del ministerio cristiano. Citando Nehemías 4:14, exhortó:
“Acordaos del Señor, grande y temible, y pelead por vuestros hermanos, vuestros hijos y vuestras hijas, vuestras mujeres y vuestras casas”.
La ministra del evangelio advirtió que ningún éxito ministerial o profesional compensa el fracaso en el hogar, y que nadie luchará por la familia más que quien ha recibido esa responsabilidad de parte de Dios.
Un legado para las próximas generaciones
Finalmente, recordó que el mayor ministerio trasciende la vida personal y alcanza a hijos y nietos, apoyándose en Éxodo 10:2, donde Dios manda a contar a hijos y nietos Sus obras, y en Deuteronomio 4:9, que exhorta a no olvidar lo visto y transmitirlo a las siguientes generaciones.
“Todavía no hemos terminado”, concluyó la evangelista, afirmando que la fe auténtica se vive, se cuida y se hereda.
Con este mensaje, Nelly Tavarez dejó claro que Dios sigue ofreciendo nuevos comienzos cada día, pero que todo empieza por limpiar la fuente del corazón y vivir conforme a Su diseño eterno.

