Santo Domingo Este.-En el marco de la celebración del Día de Nuestra Señora de la Altagracia, se celebraron las bodas de plata de tres religiosas de la congregación Hijas de la Altagracia, durante una solemne eucaristía presidida por monseñor Manuel Antonio Ruiz en la parroquia Asunción de Nuestra Señora, ubicada en el sector Lucerna.
Las religiosas homenajeadas fueron sor Aserma Santos Fermín, sor Teresa de Jesús Pérez Bueno y sor Saskia de Jesús Martes Gil, quienes cumplieron 25 años de profesión religiosa, marcados por la fidelidad, la entrega generosa y el servicio constante al Reino de Dios.
Durante la celebración, se destacó el testimonio de fidelidad y entrega de las hermanas, subrayando que su consagración ha sido sostenida por la gracia de Dios y por una vida marcada por la oración, el servicio y la fraternidad. En un ambiente de profunda espiritualidad, las religiosas elevaron una breve pero significativa declaración de renovación interior, reafirmando su entrega total al Señor.

Monseñor Ruiz resaltó que el Espíritu Santo es la luz del mundo, que ilumina la vida y la misión de quienes se dejan guiar por Él, especialmente en el camino de la vida consagrada. Como signo visible de esta luz, el obispo entregó a las religiosas una vela encendida, símbolo de Cristo luz, que las ha guiado durante estos veinticinco años de entrega, sacrificio y fidelidad.
“Reciban esta luz, símbolo de Cristo, que las ha acompañado en el recorrido de estos veinticinco años de entrega y exigencias”, expresó el prelado, exhortándolas a perseverar con alegría y esperanza en su misión evangelizadora.
Al finalizar la celebración, el párroco de la parroquia Asunción de Nuestra Señora hizo entrega a las religiosas de un pergamino con la Bendición Apostólica de Su Santidad el papa León XIV, concedida a las Hijas de la Altagracia con motivo de sus 25 años de profesión religiosa, como signo de comunión con la Iglesia universal y reconocimiento a su fiel servicio al pueblo de Dios.

