Padre Manuel Antonio García Salcedo. PhD y Postdoctorado en Teología Católica.
Biblia y vida.
Arquidiócesis de Santo Domingo
Carta del Apóstol San Pablo a Tito.
TITO: Con apenas 3 capítulos, de muy poca extensión, el contenido es tan denso que constituye un verdadero compendio muy acabado de la enseñanza eclesial del creer y vivir en Iglesia. Es utilizada en fechas importantes litúrgicas, especialmente en Navidad y Pascua.
El obispo San Tito, al igual que San Timoteo, tan conocidos en la Iglesia Primera, siendo asignados por el apóstol San Pablo, presenta el perfil del Obispo: hombre intachable, de familia creyente, buena conducta. Como encargado de la Casa de Dios debe ser humilde, moderado, medido, conciliador, mesurado en la bebida, en las confrontaciones y en el manejo del dinero, hombre de su casa, amigo del bien y dueño de sí mismo que mantiene la fe en el conocimiento de Dios o la enseñanza de las cosas primeras y últimas.
Tema recurrente en las Epístolas Pastorales Paulinas. Se pide hacer examen de conciencia para la Reconciliación: dejar la rebeldía, la charlatanería, el odiarse unos a otros, y los engaños. De esta forma, una vez los recién bautizados integrados a la Comunidad Eucarística, por la recepción de la Iniciación Cristiana, han de permanecer en los bienes recibidos o la gracia.
(3) Este es el corazón de esta Epístola canónica, los versículos 3-7: primero un escrutinio para la revisión de vida. El bautismo es el paso a la experiencia del Espíritu Santo del Sacramento de la confirmación para la Comunión Eucarística del acceso a la Vida Nueva.
Termina esta exposición con la bendición del versículo 15: ¡La Gracia sea con todos ustedes!

