Padre Manuel Antonio García Salcedo. PhD y Postdoctorado en Teología Católica.
Arquidiócesis de Santo Domingo
FILIPENSES: La Manifestación de Nuestro Señor Jesucristo encuentra una exposición bien acabada en uno de los últimos escritos de San Pablo, la Epístola a los Filipenses del año 57 DC.
(1) Una de las más personalizadas del Apóstol de los gentiles, de 4 capítulos, con encabezado de Pablo y Timoteo, siervos o esclavos, servidores de Cristo Jesús. Llama Santos a los miembros de la Comunidad. En particular se dirige a los Obispos y Diáconos, diferenciación en las funciones de la dirección comunitaria. A seguidas con la acción de Gracias a Dios o Eucaristía se les recuerda San Pablo Apóstol que se encuentra en la prisión, a punto de finalizar su vida, y advierte de los que desean alzarse con la dirección de la comunidad porque están movidos por sus vientres, pero son en realidad unos usurpadores. Da testimonio de su entrega al llamado de Cristo Jesús: para mí la vida es Cristo y morir una ventaja. El versículo 21 se utiliza de fórmula por el Obispo al administrar el Sacramento del Orden: Aquel que comenzó en ti la buena obra la lleve a buen término.
(2) La tradición de los Himnos de San Pablo tiene su pie de inicio en este lugar, después del llamado a tener los mismos sentimientos de Jesús, sin rivalidades y sin buscar su propio interés o beneficio. A partir del versículo 6 reza:
Siendo de condición divina, Cristo Jesús no se aferró a su igualdad con Dios, sino que se humilló a sí mismo hasta ya no ser nada (Kenosis) tomando condición de sirviente y hacerse semejante a los hombres y en obediencia fue a la muerte y muerte de cruz, por eso Dios le concedió el nombre que está sobre todo nombre, para que ante el nombre de Jesús todos en los cielos y la tierra y entre los muertos proclamen que Cristo Jesús que es el Señor para gloria de Dios Padre.
(3) Aparece un perfil con datos históricos: procedencia de la tribu de Benjamín, fariseo de estudios con Gamaliel, el gran maestro de la época. Como maestro de la ley, a Saulo nadie lo podía superar, sobre todo en cuanto a celo y persecutor de cristianos. Ahora todo lo anterior lo considera estiércol con tal de alcanzar a Cristo Jesús.
(4) San Pablo utiliza la mejor síntesis filosófica de su época: lo bueno, lo verdadero, lo bello. La exhortación es Alégrense en el Señor en todo tiempo, les repito alégrense… Den gracias o Eucaristía, a Dios por todo y presenten en oración sus peticiones. En el versículo 13-14 declara: Todo lo puedo en Cristo que me fortalece en el hambre o la hartura, la pobreza o la abundancia que ha sufrido el Apóstol por su ministerio y la Comunidad que le ha tendido la mano. Por ello indica a los Filipenses: Dios proveerá todas sus necesidades de acuerdo a sus riquezas en Gloria en Cristo Jesús.
La conclusión a semejanza de las Epístolas Paulinas de la primera hora: ¡Que la gracia del Señor Jesucristo esté con ustedes!

