Por Esmirna Gómez.-
Santo Domingo Este.-Con la entrega de las llaves del templo y la estola sacerdotal que simboliza su misión pastoral, el reverendo padre Antonio Hiciano, CM fue recibido oficialmente como nuevo párroco de la Parroquia San José Obrero, durante una solemne Eucaristía que reunió a sacerdotes, diáconos y fieles de distintos sectores de la vida parroquial.
La ceremonia, presidida por el padre Alejandro Valera, vicario general de la Diócesis Stella Maris, marcó el relevo pastoral tras la salida del padre Martín Tirapu, CM, quien durante años acompañó la vida espiritual de esta feligresía. La celebración estuvo cargada de momentos de gratitud, reconocimiento y esperanza ante el inicio de una nueva etapa en la parroquia.
Junto al vicario general concelebraron el padre Israel Cruz, CM, provincial de la Congregación de la Misión; el padre Anulfo Rosario, CM; el padre Joselito Abreu, CM, el Padre David Benebien,CM, los Diácono Santiago Jiménez, Enmanuel Marte,, Mikelson Jeans y KiymsrolOlibrice.
Durante la homilía, el padre Alejandro Valera destacó la labor realizada por el padre Martín Tirapu, CM, quien concluye una fructífera misión pastoral en San José Obrero tras años de entrega, servicio y acompañamiento espiritual.

“Soy testigo de tu vida, de tu entrega sin límites como buen pastor. Tu testimonio permanecerá como una referencia para esta parroquia y para toda la Iglesia”, expresó Valera al dirigirse al sacerdote saliente, palabras que fueron recibidas con aplausos por los presentes.
Asimismo, exhortó al padre Antonio Hiciano a ejercer su nueva responsabilidad con espíritu de servicio, cercanía y dedicación, recordándole que encontrará en los agentes pastorales y en los fieles un valioso apoyo para continuar fortaleciendo la misión evangelizadora.
“Recibir esta parroquia es un gran regalo, pero también una gran responsabilidad. Este pueblo te recibe con alegría para caminar contigo, continuar construyendo juntos la obra de Dios”, manifestó.

Durante la celebración, el padre Alejandro Valera compartió también la alegría de conmemorar su vigésimo séptimo aniversario de ordenación sacerdotal, afirmando que no encontraba mejor manera de celebrarlo que acompañando la entrega de una parroquia a un nuevo pastor.
Al finalizar la Eucaristía, la parroquia rindió un sentido homenaje al padre Martín Tirapu mediante la entrega de una placa de reconocimiento por sus años de dedicación y servicio. Visiblemente emocionado, el sacerdote recibió la distinción entre prolongados aplausos y numerosas muestras de afecto de quienes compartieron con él su caminar pastoral.
Las palabras de agradecimiento estuvieron a cargo del niño Carlos Savarín, quien, en representación de los fieles, expresó el cariño y la gratitud hacia el padre Martín por el legado espiritual sembrado durante su permanencia en la parroquia.
La celebración concluyó en un ambiente de fraternidad, alegría y renovada esperanza, con una cálida bienvenida al padre Antonio Hiciano, quien inicia oficialmente su ministerio como párroco de San José Obrero, respaldado por el afecto de los fieles y la confianza de las autoridades eclesiásticas para continuar fortaleciendo la misión de la Iglesia.

