REPÚBLICA DOMINICANA.– La maestra nacional de ajedrez Omayra Aybar Portes continúa fortaleciendo su compromiso con la enseñanza y promoción del juego ciencia, respaldada por su licencia de Instructora Escolar de la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE School Instructor), vigente para el período 2026-2029.
Esta acreditación representa un respaldo a su labor de impulsar el ajedrez como herramienta educativa, con el propósito de ampliar su presencia en los centros escolares y las comunidades de la República Dominicana.
Con una trayectoria vinculada a la práctica, organización y promoción de esta disciplina, Aybar sostiene una visión que va más allá de las competencias y los resultados deportivos. Su objetivo es acercar el ajedrez a niños y jóvenes, aprovechando sus beneficios para desarrollar el pensamiento crítico, la disciplina, la concentración y la capacidad de tomar decisiones.
Como parte de sus responsabilidades actuales, trabaja en la gestión de proyectos internacionales de educación en beneficio de la Federación Dominicana de Ajedrez y del país. Esta labor procura establecer vínculos de cooperación, facilitar procesos de capacitación y abrir nuevas oportunidades para la enseñanza del ajedrez.
Uno de los proyectos que refleja esa visión es la Escuela de Ajedrez de San Cristóbal, una iniciativa orientada a combinar la formación deportiva con el desarrollo personal. A través de este espacio, se busca identificar nuevos talentos y ofrecer a niños y jóvenes oportunidades para aprender, fortalecer sus capacidades y adquirir herramientas útiles para la vida.
Aybar también participa en los esfuerzos para impulsar el Plan Nacional de Ajedrez, con la intención de extender la práctica de esta disciplina a un mayor número de comunidades y favorecer el acceso de la población a sus beneficios educativos y sociales.
Su licencia internacional se suma así a una trayectoria marcada por la preparación, la experiencia deportiva y el interés de contribuir al desarrollo de nuevas generaciones mediante el ajedrez.
Para Omayra Aybar, el desafío consiste en llevar las enseñanzas del tablero a las aulas y convertir cada partida en una oportunidad de aprendizaje. Su apuesta es que los niños y jóvenes dominicanos desarrollen la capacidad de analizar, pensar antes de actuar, buscar soluciones y comprender que cada decisión tiene consecuencias.
Más que formar jugadores, su visión apunta a contribuir a la formación de ciudadanos capaces de enfrentar los desafíos de la vida con razonamiento, disciplina y confianza, haciendo del ajedrez una herramienta para impulsar la educación y el desarrollo de la República Dominicana.

