Por Esmirna Gómez.-
Santo Domingo Este.-La Parroquia Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa culminó este jueves sus fiestas patronales en honor a la Virgen Milagrosa, con un significado especial al celebrarse su 60 Aniversario de vida parroquial, bajo el lema: “En la oscuridad María nos ilumina con su esperanza”.
La Eucaristía fue concelebrada y presidida por el párroco, Padre Alejandro Paulino Peralta, CM acompañado del P. Pelagio Taveras, CM y el P. Janis Asse, CM
La ceremonia reunió a decenas de feligreses que llenaron el templo para agradecer a Dios por nueve días de oración, celebración, y renovación espiritual. La animación litúrgica estuvo a cargo del Coro Parroquial Kerigma, cuyas interpretaciones elevaron la espiritualidad de la celebración, que acompañaron los momentos más significativos de la misa.
Durante su homilía, el Padre Alejandro Paulino destacó la importancia de la presencia activa de los fieles en la vida de la parroquia, en el camino de la fe. “Con cada uno de ustedes recibimos la muestra de que en verdad Jesús sigue actuando. Estos nueve días de fiestas parroquiales nos muestran la alegría del pueblo de Dios”, expresó.
El sacerdote recordó el papel fundamental de la Virgen María en el plan de salvación, acompañando a la Iglesia desde sus inicios y velando por la salud espiritual de los creyentes. Retomó el pasaje de las bodas de Caná para resaltar que el primer milagro de Jesús —obrado por intercesión de María— no fue de sanación ni de resurrección, sino un signo de alegría comunitaria. “Ese es también el primer milagro que debe ocurrir en nosotros: que haya alegría entre los que seguimos a Cristo Jesús”, afirmó.

Asimismo, profundizó en el simbolismo de las doce estrellas que coronan a la Virgen María en el Libro del Apocalipsis, destacando que representan a los doce apóstoles, la continuidad de la sucesión apostólica. “La Iglesia no cayó del cielo hecha; tiene una tradición que ha transmitido la fe a lo largo de los siglos”, subrayó, recordando también la presencia de María en el Cenáculo y en Pentecostés.
El Padre Paulino abordó además diversas interpretaciones doctrinales presentes en algunas comunidades cristianas, aclarando la posición de la Iglesia Católica en torno a la fe, las obras, la gracia y la tradición. “La fe salva, pero debe ir acompañada de las obras. La gracia es un don de Dios, pero debemos aceptarla y vivirla”, indicó, citando a San Agustín: “Aquel que te creó sin ti, no te va a salvar sin ti.”
En su mensaje final, invitó a las familias a renovar su vida espiritual, a defender la fe ante los desafíos actuales, a mantener viva la devoción a la Virgen María, “Madre de Dios y protectora que nunca nos abandona”. Recordó que la batalla diaria del cristiano se libra con oración, compromiso y unidad familiar.

La celebración concluyó con un emotivo agradecimiento a todos los colaboradores de estas fiestas patronales, resaltando la labor de quienes contribuyeron a la decoración del templo y a la organización de las diversas actividades que fortalecieron la fe y la esperanza de toda la comunidad.

