La Diócesis Stella Maris celebró por primera vez el Día del Catequista, en una jornada dedicada a reconocer la entrega de quienes acompañan a niños, jóvenes y adultos en su camino de fe.
Por: Esmirna Gómez.-
Santo Domingo Este.– Con una solemne Eucaristía presidida por monseñor Manuel Antonio Ruiz de la Rosa, obispo de la Diócesis Stella Maris, se celebró por primera vez el Día del Catequista en esta Iglesia particular, bajo el tema «Desafíos para una catequesis en clave sinodal».
La jornada inició en el Colegio Cervantes, desde donde los participantes caminaron hasta la Catedral Stella Maris para participar en la celebración eucarística, acompañados por sacerdotes, el P. Alejandro Valera, vicario General, P. Eduardo Alcides Carrión , vicario de Pastoral, P. Domingo Vásquez, P. Ronald Santiago, y el P. Joselyn Antoine, CM, asistido por los diáconos Leo Duran y Lépido de la Cruz.

Durante su homilía, monseñor Ruiz agradeció a los catequistas por responder al llamado de Dios y destacó que su misión va mucho más allá de transmitir conocimientos, oraciones y enseñanzas doctrinales: consiste en ayudar a las personas a desarrollar una relación personal con Jesucristo y aprender a vivir el Evangelio desde el amor.
El obispo subrayó que el mandamiento del amor a Dios y al prójimo constituye el centro de toda catequesis. En ese sentido, exhortó a los catequistas a enseñar mediante el testimonio, la oración, la participación en la Eucaristía y experiencias concretas que permitan a niños, adolescentes y adultos descubrir la presencia de Dios en su vida cotidiana.
Asimismo, resaltó el valor social de la formación cristiana, al señalar que educar en la fe contribuye a formar personas responsables, solidarias y respetuosas, capaces de distinguir entre el bien y el mal. También insistió en la importancia de trabajar junto a los padres, primeros educadores de sus hijos en la fe, para que la enseñanza recibida en la parroquia tenga continuidad en el hogar.
Monseñor Ruiz animó, además, a evitar que el proceso catequético concluya con la recepción de los sacramentos. Invitó a promover la participación activa de niños y adolescentes en la vida parroquial, ofreciéndoles oportunidades para continuar su formación y colaborar en la transmisión del mensaje cristiano.

Al finalizar, exhortó a los catequistas a perseverar con entusiasmo en su servicio, aun frente a las dificultades, recordándoles que su misión no consiste únicamente en preparar para recibir los sacramentos, sino en formar discípulos comprometidos con Jesucristo, capaces de amar a Dios, servir al prójimo y dar testimonio de su fe en la familia y la sociedad.

Esta primera celebración del Día del Catequista en la Diócesis Stella Maris, donde participaron las 5 zonas pastorales, que marcó un momento significativo de reconocimiento y renovación del compromiso de quienes, desde las parroquias, contribuyen a transmitir la fe y acompañar a las nuevas generaciones en su encuentro con Cristo.

