Salud

Haz kéfir un alimento probiótico para mejorar la digestión

Pocas personas conocen el Kéfir, es una especie de yogurt disponible en muchas tiendas alrededor del mundo. Este alimento es muy antiguo y su método ha sido perfeccionado hasta el punto de poder prepararlo desde casa.

Esto es muchísimo mejor ya que posee mayor cantidad de bacterias saludables en comparación al envasado.

El kéfir casero produce 7 veces mayor cantidad de probióticos en el organismo, los cuales viven en nuestro intestino, protegen de bacterias, limpian toxinas y refuerzan el sistema inmune.

Tiene un sabor y textura bastante parecida al suero de leche, medio picante y cremoso.

A pesar de dicho parecido, ambos son muy diferentes pues las cepas del kéfir se adhieren en el tracto intestinal proporcionando protección más continua. Estas atacan y destruyen patógenos, retomando el control y la salubridad del trasto intestinal.

Este debe ser motivo más que suficiente para incluir Kéfir en tu dieta diaria, especialmente si padeces de algún problema intestinal o dificultad en el sistema digestivo.

El kéfir, ¿Qué es y cómo prepararlo en tu hogar?

Lo mejor de realizar tu propia preparación en casa es que puede seleccionar los ingredientes que más te beneficien y gusten de manera personal, por ejemplo la leche que uses.

Los granos del Kéfir pueden usarse con distintos tipos de leches, tanto animal como vegetal, lo cual es muy positivo para personas con problemas de lactosa.

Lo primordial que necesitas para elaborar tu propio Kéfir, son granos de kéfir. Unos granos muy pequeños que tienen aspectos de pudin de arroz, estos están compuestos de bacterias saludables y levaduras. Se mantiene “viva” gracias a la leche, y así la necesitas para aprovechar sus propiedades.

Para elaborarlo debes añadir los granos a un recipiente de vidrio, debe estar previamente limpio. Luego añade la leche, una taza por cada cucharada de granos, puedes variar según tu gusto.

Cubre el recipiente con un filtro para que pueda soltar los gases que se produzcan durante la fermentación de la leche.

Luego colocalo directamente al sol por al menos 24 horas, depende del ambiente y la cantidad de granos. Mientras más calor o más granos, menos tiempo debes esperar.

Una vez espese la leche estará listo, debes colar el contenido moviendo hacia atrás y adelante suavemente con una cuchara.

Drena los granos sin enjuagar y puedes almacenar en un recipiente limpio, repitiendo la preparación un par de veces. Mientras más dejes fermentar, mejor será el resultado.

El kéfir sirve para tus ensaladas, como licuado con fruta endulzado con miel, e incluso como un sustituto del yogurt natural, el suero de leche o la crema agria. Tienes muchas opciones para disfrutar este delicioso preparado.

 

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